lunes, 13 de diciembre de 2010

Hitos y reconocimientos


Ya llegó el día. El 15 de diciembre de 2010 (señalo la fecha completa para significar su importancia) se inaugura el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer. Faltarán ajustes, pero eso ahora es lo de menos. Lo importante es que estamos aquí, después de que pasaran cinco años desde el anuncio del proyecto y décadas esperando desde la brusca industrialización y la salvaje reconversión.

El genial arquitecto brasileño celebra su ¡103 cumpleaños! culminando «el más importante, entre los proyectos recientes y, seguramente, uno de que me dio más alegría, entre aquellos por mí creados, para el exterior» (Niemeyer dixit). La puesta de largo traerá a Avilés el programa 'Impacto Académico' de Naciones Unidas y supondrá el comienzo -o mejor dicho, la continuación- de una programación cultural de alto nivel. Junto a ello, una ciudad más ordenada, un turismo al alza, empleo e ilusión colectiva (que falta hacen).

Hay tres nombres protagonistas en este hito. Oscar Niemeyer, el artista, por su generosa donación del diseño. Vicente Álvarez Areces, el político, por su empeño personal para que en Avilés tengamos esta magnífica instalación, habiéndose sobrepuesto a presiones partidistas y a restricciones presupuestarias. Y Natalio Grueso, el gestor, por demostrar su buen hacer como director y relaciones públicas. Al hilo de ello, desde estas líneas quiero hacer algunas propuestas.

Una, para que se concedan a Oscar Niemeyer y a Tini Areces sendas calles o plazas en Avilés, por méritos acumulados y creo que poco discutibles. Al primero le llegaría en el ocaso de su carrera y de su vida (sumándose a la Medalla de Oro de Avilés que ya tiene). Al otro, justo cuando deja de ser Presidente del Principado de Asturias.

Dos, para que Avilés establezca hermanamientos con ciudades en las que Niemeyer tiene sus proyectos, comenzando por algunas emblemáticas en su país, como Brasilia y Niterói.

Y tres, para reclamar más que nunca la colaboración activa de Arcelor-Mittal con el Centro Niemeyer, incluyendo sus aportaciones económicas y su incorporación al Patronato. Las razones son obvias.

Publicado en La Voz de Avilés el 13 de diciembre de 2010

4 comentarios:

Fernando del Busto dijo...

Areces se merece una calle en Avilés, pero antes que por el Niemeyer por el proyecto de eliminar los lodos de la ría. Ese paseo ha hecho mucho por el cambio de la imagen de la ciudad, ante los propios avilesinos en primer lugar, y nunca se ha reconocido lo suficiente.
Y antes que para Niemeyer, se merece una plaza Paco Menéndez, informático y creador del mejor videojuego español de los 80: 'La abadía del crimen'.
A mí también me ilusiona la inauguración, pero soy un poco escéptico. En mi bitácora, perdón por la publicidad, explico algunas de mis dudas. Otras las comentó aquí: ¿Cómo le afecta el Deslinde de Costas?

Roberto dijo...

Fernando, puedes hacer la publicidad que quieras, faltaría más.

Dicho eso, yo soy menos escéptico que tú. Creo que este proyecto le iremos dando el inmenso valor que tiene con el tiempo. Y algunos podremos decir: "yo estuve allí".

Si la programación cultural sigue el patrón de estos últimos años (sin edificio), el éxito y la calidad (que no deben estar reñidos) quedan asegurados.

Fernando del Busto dijo...

Roberto, espero que la programación del Niemeyer sea un poco mejor de lo visto hasta el momento. Y no porque lo que ha venido sea malo, ni mucho menos. Pero es un guión similar al Teatro Jovellanos, por ejemplo; no a un centro cultural internacional que se nos presenta.
Mi escepticismo no me impide confiar en el talento de Natalio Grueso y Joan.

Roberto dijo...

Amén Fernando.